chorlitejo patinegro

Comparsa Los Válidos: “En Cádiz tenemos” y “Cuando los doctores”

“En Cádiz tenemos”
En Cádiz tenemos San Fernando, San Fernando Camposoto
Y Camposoto tiene un cole, ese cole tiene unos alumnos,
Los alumnos un compañero con Antonio como nombre.
A Antonio le dan cada mañana una ovación al entrar en clase
Debe intervenir la profesora pues cada día hay pelea
Por querer al lao sentarse.
Antonio es uno más en el recreo a la hora de jugar,
Y si haciendo la tarea el tarda un poquito más
Los demás le dan su aliento y lo ayudan a acabar.
Antonio es a sus cinco años de edad un pilar de su colegio
Y según la profesora tenerlo es un privilegio.
Pues cada minuto del día se lo pasa sonriendo.
Los niños nos dan lecciones de humanitarios
Y Antonio en silla de ruedas, nunca supuso un problema para integrarlo.
Los niños nos dan lecciones de humanitarios,
Sin embargo los adultos nos sucede por desgracia lo contrario.
Pues si sale aquí algún discapacitao en mi popurrí
Miramos para otro lao.
Quizás no tendrán el derecho a disfrutar de la magia del teatro.
Lo mismo que Antonio se sintieron integrados por completo
Como no van a salir si esta comparsa es para ellos. 
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“Cuando los doctores”
Cuando los doctores le dijeron a mi madre que sería
Un chaval disminuido, contestó mi madre:
“No lo entiendo, pues para mí no hay un niño tan bonito como el mío”.
A mi padre lo miró a la cara y le dijo
“Picha mía, Paco al que le toca le toca hagamos de nuestro hijo la razón de cada día”
No consintió que me viera diferente ante talas de más,
Sepultaba mis temores a la hora de jugar,
Consiguió que me riera si caía al tropezar.
Se le plantó que consiguiera estudiar, que intentara una carrera
Siendo pá mi una yincana el camino de la escuela.
Con lluvia, con viento, con frío pá una madre no hay barreras.
Aunque ella se mantuviera codo con codo nunca me prestó su ayuda
Sin pedirme: “¿Por qué no lo intentas tu sólo?”
Aunque ella se mantuviera codo con codo,
Me marcó como misión que era en mí sentirme útil ante todo.
Jamás me la vi llorando delante mía,
Su cara ante mí era fuente de alegría.
“…” así las lecciones sin querer de paciencia y valentía.
Sé que por las leyes de la vida siempre no te tendré cerca
Pero tranquila mamá, dejas la herencia de tu fuerza. 

 

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